LA HISTORIA DEL CLUB

 

A mediados de 1991, bajo el empuje de Josep Bassa Bataller y Josep Oriola Gros, un grupo de catalanes aficionados a los coches clásicos y propietarios en su mayoría de un coche MG, tuvieron la siguiente iniciativa, reunir a propietarios de MG’s con sus respectivos coches para así compartir aficiones comunes. Partiendo de esta idea y aprovechando la popularidad de la Llotja de Sils, se repartieron allí unos sencillos formularios. Estos también fueron enviados a los componentes de una lista de presuntos propietarios de MG’s y, a partir de aquí, se esperó una respuesta para decidir qué acción emprender al respecto.

 

Talleres Garau, Recambios Baltá y Talleres Sellarés, tres empresas barcelonesas vinculadas al clásico inglés, se sumaron a esta iniciativa, haciendo llegar estos formularios a los posibles interesados.

En estos se animaba a la acción de asociarse, intercambiar ideas, salir de excursión y hacer aquello tan sencillo como “Si me escuchas cuando hablo de las maravillas de mi MG, yo me interesaré por las curiosidades del tuyo”.

La respuesta, recibida en su conjunto, fue lo suficientemente satisfactoria para animar a los promotores de la idea a reunirse el 14 de septiembre de 1991 en una oficina junta, donde se sentaron las bases de las futuras actividades que estábamos todos animados a iniciar.

 

Principalmente se acordó estudiar la posibilidad de formar un grupo o asociación que acogiera a los aficionados a la marca MG.

El nombre que un inicio se propuso fue “ELS ENTUSIASTES DE L’OCTAGON. (Los entusiastas del octágono)”.

Podría formar parte del mismo toda persona que así lo deseara, sin necesidad de ser propietario de un coche MG.

 

Los objetivos de esta asociación fueron:

 

  • Intercambio de información sobre los coches de la marca MG, recambios, accesorios y preparaciones especiales.

  • Creación de un logotipo para la asociación, que unido al de la marca se promocionara mediante la inserción del mismo en: papel de cartas, posters, ropa, recambios y todo tipo de objetos que puedan estar vinculados a nuestra afición.

  • Organización de excursiones por carreteras comarcales con nuestros coches con un recorrido de entre 100 y 200 kms, acabando con una comida que permita saborear nuestra afición y aumentar la aceptación de la misma a nuestra pareja sentimental.

 

Con las ideas clarísimas y el ánimo revolucionado, se convocó a todos los que habían manifestado su interés por el proyecto a una excursión al Montseny a un día y hora determinado. El encuentro para la salida tuvo lugar en la plazoleta existente ante el Palacio de Pedralbes, el día 19 de Octubre de 1991.

Participaron 26 MG’s que prudentes y expectantes, fueron llegando al punto de partida con la emoción parecida a la que siente el que efectúa una primera cita. ¿Les gustaré? ¿Me gustarán?

 

El equipo organizador, temeroso de la fiabilidad de la mecánica de alguno de los vehículos convocados, había contratado un vehículo grúa para que siguiera el grupo y diera mayor seguridad a los conductores.

Más de uno había dedicado más tiempo del acostumbrado a repasar los cromados y limpiar las ruedas de radios, otros buscaban una excusa que pareciese razonable para no tener que levantar el capó escondiendo así el habitáculo del motor que no estaba para que fuera visto por ojos curiosos.

 

Al ir llegando, escalonados en el tiempo, las presentaciones se efectuaron con la suavidad que requería un acto que fue importante, como lo demuestra la pequeña historia.

La salida, nombre que le damos a una excursión del club, transcurrió durante un día desapacible. Al llegar al Montseny encontramos tanta niebla, que igual podíamos haber estado en cualquier parte. Pero en la primera parada, aprovechando un recodo que estratégicamente la carretera nos daba, y sin que especialmente nadie nos impulsara a ello, fuimos estacionando los coches, nuestros MG’s, en un orden estético, elegante por el mero placer de verlos juntos, como presintiendo la alegría que tendría el nuestro al estar cerca de un semejante, tantos años sólo, único en su especie, incomprendido tantas veces y durante muchos años oyendo como le llamaban ‘viejo’.

 

Fue un día memorable, como el reencuentro entre amigos largamente olvidados, volver a hablar y ser escuchado, empezar tímidamente a valorar que nuestro viejo automóvil, 30, 40 años, que son muchos, no es viejo es ‘clásico’ sentir renacer la ilusión para trabajar en él, y para él, fotos, anécdotas, proyectos...

 

Aquella noche, al cerrar nuestro coche en el garaje, lo hicimos con la conciencia de que había empezado una nueva etapa, que la relación coche-propietario había cambiado, ampliando su razón de ser. Tanto fue así que en la próxima reunión que tuvo lugar el siguiente 14 de noviembre con los que habíamos iniciado el experimento se acordó fundar el CLUB MG CATALUNYA.

Nuestro Club está inscrito en el Registo de Asociaciones Deportivas de la Generalitat de Catalunya con el nº 13212, en la FEVA (Federación Española de Vehículos Antiguos) con el nº 23 y asi mismo en la FCVA (Federació Catalana de Vehicles Antics).

En la actualidad el Club MG de Catalunya cuenta con 125 socios activos y con 28 años de vida. Es un Club que realiza salidas regularmente y cenas de reunión, en las que suele haber una asiduidad media del 30% de los socios, llegando a ser del 50% en algunas de las salidas clásicas como "La Calçotada" o "La Ruta del Cava".