UN POCO DE HISTORIA MG

 

Se podrían reducir a palabras los comentarios necesarios para definir la filosofía de los productos fabricados por la MG: consistencia y fiabilidad. Estas características, sumadas los diseños deportivos y a su precio moderado, fueron la clave del éxito obtenido por la marca: en competición, pilotos legendarios como por ejemplo Nuvolari consiguieron algunos de los laureles al volante de automóviles MG.

 

Destacó también la marca británica en la construcción de vehículos destinados a batir récord de velocidad entre los años 30 y 50. A nivel comercial las ventas seguían un apreciable crecimiento, pues la MG se adelantaba a las tendencias exigidas por el cambiante mercado que en ocasiones demandaba vehículos con precios muy ajustados y en otras se valoraban más los avances técnicos y estéticos, según las circunstancias políticas y económicas de cada momento.

 

En 1935 la empresa pasó a depender de forma di recta de la Morris, lo que en principio supuso perder en cierta medida su propia filosofía: la presencia en competición se vio muy reducida pues la Morris no mostró interés alguno por mantener en el mercado automóviles cuya producción no fuese costeada por las ventas. En los años inmediatamente posteriores la marca centró su actividad en la fabricación de automóviles mucho mas convencionales: Cecil Kimber, en desacuerdo con esta nueva filosofía de producción abandonó la empresa en 1941.

 

Tras el obligado parón que supuso para la industria del automóvil la Segunda Guerra Mundial, la fábrica reinició su producción en octubre de 1945 recuperan do poco a poco la mentalidad aplicada en sus orígenes, lo que la llevó a ganar posiciones en el mercado. Paralelamente se desarrollaron automóviles de récord, obteniéndose diversos éxitos en este campo.

 

A partir de 1953 v con la entrada en el control de la empresa por parte de la B M C. Se decidió por fin dar una nueva orientación estilística a los productos de la marca y llevar a cabo alguna participación en competiciones como las 24 Horas de Le Mans. Presentando 3 prototipos del MG A, dos de los cuáles lograron finalizar la carrera consiguiendo la victoria en su categoría A esta participación siguieron otras como las 12 Horas de Sebring, etc. Estos éxitos ayudaron al MG A a ocupar un puesto destacado en ventas Su diseño, muy apreciado por los amantes de los vehículos deportivos, le llevó a mantenerse en producción hasta 1962, año en que fue sustituido por el protagonista de nuestro ensayo.

 

El MG B también tiene su historia en competición, pues fueron innumerables las carreras en las que tomó parte, y muchas en las que alcanzó el éxito, como la obtención de la victoria en su categoría en las 24 Horas de Le Mans de 1963, la victoria absoluta del Tourist Trophv de 1964, la victoria en su categoría en varias ediciones de las 24 Horas de Sehring, la Targa Florio de 1966, etc. En el campo de los rallyes destacó el primer puesto logrado en el Rally de Montecarlo de 1966 en la categoría de Gran Turismo.

 

Con posterioridad al MG B, la marca lanzó al mercado diversas realizaciones de las que destacamos, por ser el último el modelo, el actualmente en producción. el MG F con el que los británicos pretendieron rememorar al carismático MG B, para entrar de lleno en el pujante sector de los descapotables.